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9月15日 :: Tomado de la revista Cambio ::Este articulo de la revista Cambio resume mi pensamiento sobre las obras en el espacio Publico... para los que entran a mi espacio tomense el tiempo de leerlo.... POR CAROLINA VANEGAS CARRASCO ¿QUIÉN TIENE el valor de negarse a colaborar con una obra de caridad? Por lo visto, pocos. Las críticas a Arborizarte, Animarte y Equusarte, circulan en diferentes medios privados, y tímidamente se han ido filtrando en "los tomates" de El Tiempo y los espacios virtuales de discusión (blogs) de este diario y de Esfera pública. Son también pocos los que se atreven a cuestionar la calidad artística de estos "originales en serie", justamente porque no pretenden condenar por esta vía una causa noble. Personalmente, creo que muy pocas de las propuestas resisten un análisis. Para los artistas jóvenes y consagrados, intervenir el modelo -sea árbol, mariposa o caballo- fue un reto y de allí proviene su resultado. La mayoría de ellos no son escultores ni trabajan en proyectos tridimensionales, por lo que normalmente tienden a solucionar la figura de manera bidimensional. Algunos optan por trasladar su ya reconocido "estilo" al molde que les presenten, como se puede ver en las obras de Manuel Hernández y Omar Rayo en las obras de Arborizarte. El arte como sufijo en Arborizarte, Animarte y Equusarte lleva a plantear una pregunta que surgió a mediados del siglo XX y que nadie ha podido contestar: ¿Es arte todo lo que hacen los artistas? Equusarte resultó un reto aún mayor, pues esta vez el material no era lámina de hierro, que muchos artistas cortaron, doblaron o moldearon en las dos primeras ediciones, y que además eran figuras más esquemáticas y por ello más transformables. Esta vez la figura tridimensional realista de un caballo hecho en fibra de vidrio resultó -como se puede ver en los resultados- prácticamente inmodificable. Con pocas excepciones, los 74 caballos fueron pintados y algunos artistas les adicionaron objetos o materiales. La vista general es un colorido y rechinante conjunto que, según anuncian en el plegable promocional, "llena de alegría nuestra ciudad". Yo no estoy tan contenta. Me preocupan muchas cosas cuando veo los caballos en el espacio público bogotano. Realmente trato de no pensar en "las familias de los policías muertos en servicio activo" para no alterar mi objetividad sobre lo que creo mi ineludible deber, que es el de analizar los resultados de este programa como parte de mi investigación sobre la historia de los procesos de intervenciones artísticas en Bogotá y la influencia de éstos en los espectadores contemporáneos a las obras, y la que pervive al pasar los años. Por eso es inquietante la declaración de la directora de la Fundación Corazón Verde, quien no se limita a justificar su programa como una obra de caridad, sino que insiste en que está haciendo una labor educativa: "Muchas veces el arte no es tan accesible. Al sacar el arte al espacio público, estamos generando cultura y educando a la ciudadanía. El arte colombiano necesita espacios para mostrar a sus artistas". ¿Es la labor de una institución de caridad apoyar las artes en Colombia? Sinceramente creo que no y que no le está aportando mucho. Para ello, el Distrito cuenta con una dirección de artes en la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, que tiene unos programas encaminados a promover las acciones concernientes a este campo. La situación actual es más compleja, pues hay una evidente contradicción entre las intervenciones efímeras de los artistas contemporáneos -como las de Doris Salcedo en el Palacio de Justicia en el 2002 y más recientemente, sobre toda la superficie de la Plaza de Bolívar con 25.000 velas como una protesta y una acción de memoria del asesinato de los 11 diputados de Cali-, quienes han optado por ser más respetuosos con el espacio de la ciudad precisamente para ser democráticos y para no imponer ninguna estética; y las propuestas de Corazón Verde, cuyo sentido sólo puede explicarse verbalmente, que pueden leerse más como la "privatización creciente del espacio público", como lo plantea el artista Jaime Iregui en su artículo Invasión escultórica (ver artículo en http://museofueradelugar.org/pensarelmuseo/), y que a largo plazo dejarán en evidencia su falta de sentido e integración con la ciudad. El punto central y más complejo de las intervenciones artísticas en espacios urbanos reside justamente en el carácter público del espacio de la ciudad. Lo que quiere decir que para intervenirla, el artista debe considerar atentamente el entorno y la interacción entre su creación -sea objeto, pintura o acción- con elementos como vías, andenes, señales de tránsito y demás mobiliario urbano. También debe considerar aspectos como el color, la iluminación y la relación de escala entre la obra y el lugar que va a intervenir. Aparte de estos aspectos que son puramente formales, las intervenciones de todas las épocas cobran sentido en la medida en que se relacionan histórica, formal y/o conceptualmente con el espacio en que son instaladas. Estos parámetros son útiles para analizar las obras en la ciudad y, por supuesto, no sólo cuestionan las intervenciones de Arboriz-anim-equus arte. Muchas de las obras instaladas en Bogotá no fueron pensadas para el espacio en donde están, por ello no se integran a la ciudad y muchas veces son blanco del vandalismo. Sin mencionar los aspectos de iluminación y conservación de los que carece la mayoría de cerca de 700 obras con que cuenta esta ciudad (aún no se ha logrado consolidar un inventario). La preocupación, de nuevo, es que el exitoso programa completa este año tres ediciones, de las cuales han salido un número aún no determinado de obras de carácter permanente -o susceptibles de serlo- en el espacio urbano bogotano, debido a que los compradores tienen la opción de donar las obras a la ciudad. En conclusión, confieso que me es indiferente si la Fundación Corazón Verde y otras tantas se sirven del arte y de los artistas para conseguir fondos para sus causas. Tampoco me interesa juzgar a los artistas por aceptar o rechazar la invitación. Si los empresarios las compran para colaborar con la causa o para ser eximidos de impuestos, tampoco es el motivo de esta reflexión. Lo que se cuestiona aquí es la forma como se está interviniendo el espacio público bogotano, pues sobre éste, todos tenemos derecho a opinar, tenemos derecho a decir si queremos ver los caballos de tiovivo por la ciudad o no, así como tenemos derecho a exigirle al Distrito que haga cumplir el decreto 028 de 2002 dado por la Alcaldía Mayor de Bogotá, por el cual se crea el Comité Distrital del Espacio Público y se determinan sus funciones. (ver decreto completo en recursos relacionados). Además, el Distrito debe reconocer que no ha podido conservar en condiciones dignas las obras que hasta hoy se han instalado en espacio público bogotano y lo más lógico sería no permitir que se instalen más, para evitar la pena de verlas semidestruidas y abandonadas dentro de algunos años. OPINIONES ENCONTRADAS JUAN GALLO
9月12日 :: Miami ::Yeah yeah yeah yeah Miami uh uh Southbeach bringin the heat uh Haha can yall feel that Can yall feel that Jig it out uh Here I am in the place where I come let go Miami the base and the sunset glow Everyday like a mardi gras everybody party all day No work all play okay So we sip a little something lay to rest the spill Me an charlie at the bar runnin up a high bill Nothin less than ill when we dress to kill Everytime the ladies pass they be like hi will Can yall feel me all ages and races Real sweet faces Every different nation spanish hatian indian jamaican Black white cuban and asian I only came for two days of playing But everytime I come I always wind up stayin This the type of town I could spend a few days in Miami the city that keeps the roof blazin Party in the city where the heat is on All night on the beach till the break of dawn Welcome to miami Buenvenidos a miami Bouncin in the club where the heat is on All night on the beach till the break of dawn Im goin to miami Welcome to miami Yo I heard the rainstorms aint nothin to mess with But I cant feel a drip on the strip its a trip Ladies half dressed fully equipped And they be screamin out will we loved your last hit So Im thinkin ima scoot me somethin hot In this south sea merengue melting pot Hottest club in the city and its right on the beach Temperature get to ya its about to reach Five hundred degrees In the carribean seas with the hot mommies Screamin aii poppy Everytime I come to town they be spottin me In the drop bentley aint no stoppin me So cash in your door We flow to this fashion show Pound for pound anywhere you go Yo aint no city in the world like this An if you ask how I know I gots ta feed the film Dont get me wrong shytown got it goin on An new york is the city that we know dont sleep An we all know that l a and philly stay jiggy But on the sneak miami bringin heat for real Yall dont understand I never seen so many dominican women with cinnimon tans Mierda this is the plan Take a walk on the beach draw a heart in the sand Gimmie your hand Damn you look sexy Lets go to my yacht in the west keys Ride my jetskis loungin in the palm trees Cause you gotta have cheese for the summerhouse piece on southbeach Water so clear you can see to the bottom Hundred thousand dollar cars eybody got em Aint no surprise in the club to see sly stallone Miami my second home |
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